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¿Es cierto que los peces del Golfo de Nicoya murieron por culpa de los pescadores ilegales?

  • Investigadores de la UNA carecen de bases científicas para comprobarlo
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Fotos del Ministerio de Seguridad Pública

El Laboratorio de la UNA que investigó la muerte masiva de anchovetas (una especie semejante a la sardina) en el Golfo de Nicoya señaló a la pesca ilegal como la “única hipótesis” que podría explicar el misterio.

Sin embargo, la investigadora líder del equipo, Rosa Lidia Soto, rechazó explicar cómo llegaron a establecer esa relación entre la pesca ilegal y la muerte de los peces. “Nos basamos en lo que nos dijeron los pescadores de la zona. Decir más sería especular”, dijo en entrevista con La Voz de Guanacaste.

Sí explicó que todas las demás hipótesis están descartadas para ellos. Contrario a lo que dijeron Incopesca y Senasa, basados en otro estudio de la Universidad de Costa Rica, la UNA descartó que la temperatura y el oxígeno pudieran explicar el fenómeno.

Senasa envió un comunicado de prensa días antes de que la UNA revelara los resultados de sus estudios. En ese comunicado, la institución aseguraba que era seguro consumir pescado del Golfo y que las temperaturas altas y la falta de oxígeno eran las responsables de la muerte de miles de peces.

“A los especialistas de la UNA les llama la atención que solo haya una especie afectada, y que todos los individuos sean de un mismo tamaño, siendo el Golfo de Nicoya un ecosistema marino tan diverso, lo que hace pensar a científicos y pescadores de la zona que se pueda estar ante un caso de pesca ilegal”, indicó la universidad en un comunicado de prensa.

Luego de esta comunicación, Incopesca y Senasa mantuvieron su postura frente a los medios de comunicación Amelia Rueda y Monumental y rechazaron la hipótesis de la UNA.

¿Cómo llegaron a esta conclusión?

“Descartamos el resto de posibilidades y esta es la única hipótesis que quedaría por probar, según nuestras conversaciones con los pescadores de la zona”, comentó Soto.

¿Qué tipo de métodos se utilizarían para poder capturar esa cantidad de peces y por qué los pescadores ilegales los dejarían libres? Esa es una pregunta que la investigadora declinó responder.

Para el biólogo marino de Marviva, Erick Ross, solo grandes embarcaciones tiene la capacidad de capturar cantidades de peces así de grandes. “En el pasado se han dado reportes de pesca ilegal de corvina aguada de tres o cuatro toneladas”, dijo. Sin embargo, aseguró que los barcos grandes no son comunes en el Golfo de Nicoya.

El director de la estación de Guardacostas de Caldera, Miguel Madrigal coincidió y añadió que la explicación de la Universidad Nacional carece de sentido práctico en el Golfo.

Cuando se hace un encierro (método ilegal para capturar grandes cantidades de peces) el cuerpo del pez queda dañado y se asfixian por la proximidad... pero ellos llegaron vivos hasta la costa y allí murieron. No presentaron ningún daño”, comentó Madrigal.

También cuestiona el poco valor económico que tiene la anchoveta en el mercado. “A lo mucho, esos peces se usan como carnada, ¿para qué querían los pescadores tanto pescado, tan pequeño y sin valor?”, dijo el guardacostas. Con él coincidió el biólogo Ross.

La pesca ilegal es una práctica común en el Golfo de Nicoya entre los pescadores artesanales.

Muchos de ellos carecen de una licencia por parte del Incopesca, pues el ente dejó de extenderlas hace cinco años debido a una orden de la Contraloría General de la República, que les exigía hacer estudios sobre la vida marina antes de continuar dando licencias.

Según estudios de la institución, más del 90% de los pescadores del Golfo practican actividades ilegales, dentro de las que se encuentra el uso de mallas prohibidas por ley y salir a pescar sin contar con la licencia.

Con este panorama de contradicción, aún es impreciso explicar cómo murieron los peces que cubrieron casi 2 kilómetros de playa.

 

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