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Refugio Camaronal, una playa para vivir la vida silvestre

  • Bosque seco y tupido, mar agitado, buenas olas, mucha paz. Así descubrimos al Refugio Nacional Camaronal.
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En Camaronal, el cariño de los voluntarios es visible en los detalles. Esta estructura para vigilancia está pintada a mano con detalles de colores.Fotos por Eka Mora

Es domingo futbolero en Sámara y en Puerto Carrillo abundan los carros, las parrillas y los enamorados de las palmeras y los atardeceres. ¿A dónde vamos para refugiarnos de tanta gente? La respuesta ya la teníamos planificada: a solo 20 minutos de acá (a 15 kilómetros) hay un refugio para nosotras y para la vida silvestre.

El Refugio Nacional Camaronal es un salteado de belleza árida y silencio. El mar es violento —las olas pueden llegar hasta los seis metros de altura— y solo buscando bien se puede encontrar alguna sombra para esconderse del sol. Sin embargo, entre el bosque seco de pochotes, espaveles, cenízaros y laureles, y el cálido mar de la península de Nicoya, la paz es casi absoluta.

Aquí no encontrará parrillas, latas de cerveza ni reggaetón.

Santos Pérez presume el jurel que atrapó la mañana del 26 de marzo.

Camaronal es parte del Área de Conservación Tempisque y está aquí para refugiar a las tortugas lora que vienen a desovar, los monos congo, las iguanas, los pizotes, los mapaches y decenas de especies de aves.

El mar también es rico en especies como el pargo, la corvina y el jurel, que se pueden pescar únicamente con caña o cuerda. Así encontramos a Santos Pérez y a Brainer Fajardo, pescadores artesanales de pueblos cercanos que lograron capturar un par de peces medianos “porque el mar estaba muy revuelto”.

Hoy encontramos pocos visitantes en la playa, apenas dos familias locales que se resguardaban del sol con un toldo hecho con mantas y algunos extranjeros en busca de las grandes olas.

Un espacio para ayudar

Los otros habitantes de Camaronal suelen ser voluntarios extranjeros que ayudan en el mantenimiento del vivero de nidos artificiales para los huevos de tortuga, en las zonas verdes, la rotulación y el monitoreo nocturno.

Estar rodeada de bosque seco hace que Camaronal sea un lugar perfecto para escapar del ambiente de fiesta de Sámara y Carrillo.

Algunos también participan en la educación ambiental de las escuelas y en programas de reciclaje, contó la encargada de voluntariado de la ACT, Andrea Prendas. El refugio tiene capacidad para 18 voluntarios al mismo tiempo.

Prendas es la encargada de ubicarlos y guiarlos sobre el tipo de voluntariado que más se adecúe a sus gustos y preferencias.

Si usted no está buscando hacer voluntariado, también puede hacer pesca artesanal (con licencia del Incopesca para este fin), caminar por los senderos del refugio, que se encuentran al recorrer la playa, o venir a conocer a las tortugas lora entre las 10 p. m. y las 6 a. m., sobre todo en los meses de agosto a noviembre.

Es prohibido hacer fogatas, alimentar a los animales, poner música en la playa, introducir bebidas alcohólicas e ingresar con mascotas.

Lo que debe saber:

  • Ingrese al sitio web www.fundecodes.org, donde encontrará información del programa de voluntariado de la ACT.
  • También puede llamar a Andrea Prendas a los números: 2659-8375 y 8789-1303
  • Si va a pie, puede llegar en bus hasta el poblado de Estrada y de ahí tomar un taxi hasta Camaronal, con un costo de unos ¢15.000 o $30.
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