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¿Qué consideraciones debe de tener una aeronave al sobrevolar Guanacaste?

  • En época seca los fuertes vientos acompañan a los pilotos que aterrizan y despegan en las pistas de la provincia
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Tomado del perfil oficial del Ministerio de Seguridad Pública en la red social Facebook.

La época del año es el principal factor que toma en cuenta un piloto a la hora de despegar y aterrizar en las pistas de Guanacaste.

Una de las posibles causas del accidente aéreo del pasado 31 de diciembre y que cobró la vida de 12 personas en Nandayure, pudo ser las condiciones del clima.

Por la cantidad de víctimas, es considerada como la segunda mayor tragedia de toda la historia de la aviación costarricense. 

La Voz de Guanacaste conversó con Francisco Araya, piloto con 20 años de experiencia en sobrevolar los cielos costarricenses, incluído el guanacasteco, para entender los factores que juegan a favor y en contra de las pistas de aterrizaje o despegue que existen en la provincia.

A su criterio, sobrevolar la pista, verificar la condición de la misma, y estar atento a la intensidad y dirección del viento son elementos claves para un vuelo seguro.

1. En verano

En términos generales, Araya señala que en el verano el Pacífico es considerado una zona con alta visibilidad. Guanacaste no es la excepción.

Los cielos están despejados y eso es un factor a favor de los profesionales de la aviación, sin embargo, con el verano también llegan los vientos. Para esta época del año, los vientos aumentan su intensidad y cambian de dirección de forma intermitente.

“En Guanacaste tenemos cortantes de viento, es decir, hay cambios repentinos de dirección e intensidad que crean turbulencia de un momento a otro”, consideró Araya.

2. En invierno

El invierno, característico por las fuertes lluvias, evidencia en la provincia un problema más profundo, según el piloto.

A su criterio, las pistas de aterrizaje y despegue de Guanacaste no cuentan con instrumentos que permitan guiar a los pilotos hacia las pistas en los momentos en que ellos no las pueden ver.
“En muchas ocasiones nos encontramos en situaciones adversas porque no se cuenta con condiciones de aproximación por instrumentos, como radares, por ejemplo” explicó el piloto.

3. Lo bueno

Además de la belleza de su paisaje, volar en Guanacaste podría proporcionar un beneficio adicional a los pilotos que se encuentren ante una eventual emergencia. Araya indicó que las planicies de la provincia y sus amplios espacios de siembra podrían significar un punto a favor para aterrizajes fuera de control.

Claro está, cada situación es particular y deberán considerarse los factores y elementos para cada caso.

4. Lo malo

Para el piloto, las pistas de aterrizaje y despegue como Tamarindo, Punta Islita o Nosara, cuentan con un nivel de inversión en infraestructura oportuno, pero que falla a la hora de eliminar los obstáculos naturales de la pista, haciendo el trabajo de los profesionales más complicado.

“Vea, hay árboles cercanos a las pistas. ¡Usted no ve en Liberia un árbol de 30 metros cuando va a aterrizar! Guanacaste es muy lindo volar pero estamos volando en pistas rurales no aeropuertos con todas las condiciones”, dijo Araya.

A su criterio, aumentar la seguridad operacional en un 100% debería convertirse en la tarea prioritaria de autoridades e involucrados en el mundo de la aviación.
 

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